Chéjov para soñadores
Circo Danza Música

Chéjov para soñadores

La Finzi Pasca vuelve a la ciudad con Donka, cartas a Chéjov un viaje onírico y espectacular que cautiva los sentidos con su humor, poesía visual y ligereza.

El espectáculo fue presentado por primera vez en el año de 2010 en el Chekhov International Theatre Festival, dando apertura al festejo del 150avo aniversario del nacimiento del escritor ruso. En esta ocasión llega al escenario de la Sala 2 del Conjunto de Artes Santander para ser gratamente recibido por el público tapatío.

Daniele Finzi propone en Donka un mundo imaginario que parte de los gustos (como la pesca, el clown y los cementerios) y las profesiones (médico y escritor) de Anton Chéjov así como de su manera de ver y pensar el mundo; Finzi se aleja de una representación fidedigna de la vida y obra literaria del autor dando lugar a una serie de escenas que nos transportan en ocasiones a un ambiente alegre y provincial de una Rusia antigua y en otras más a un escenario con aroma a medicamentos y mentes perdidas. El clown es el elemento principal que no solo dota de humor al espectáculo sino que conduce a los espectadores por los vericuetos de cada escenario propuesto para luego abandonarlos en manos de la música, la danza y la acrobacia.

El clown es el elemento principal que no solo dota de humor al espectáculo sino que conduce a los espectadores por los vericuetos de cada escenario propuesto para luego abandonarlos en manos de la música, la danza y la acrobacia.

La compañía residente en Suiza cuenta con un repertorio de alrededor de 35 obras en donde se integran alrededor de 6 disciplinas escénicas y el documental, esta característica nos remite al concepto de Gesamtkunstwerk (obra de arte total) empleado por Wagner para referirse a aquellas escenificaciones en donde convergían todas las disciplinas artísticas de su época.

¿Podrían ser este tipo de espectáculos una versión contemporánea de la obra de arte total?.

Donka, con este encuentro de lenguajes, permite una narración más dinámica y por tanto una propuesta más emotiva para el público así tenemos al clown tan imperante a lo largo de la pieza poniendo el toque humorístico y empático con el público. Mientras a la par de éste puede suceder un contorsionismo impresionante o una danza al ritmo del tap, el desliz armónico de una bailarina sobre un par de patines, la destreza de tres figuras sobre el trapecio, y muchas otras acciones más que van de los malabares, al canto, a la música, a la danza aérea y demás.

Los impresionantes actos circenses y la teatralidad no son lo único que conforma esta puesta en escena, pues son las historias contadas, los detalles narrados y lo acontecimientos históricos los que terminan de unificar este homenaje, un homenaje a un escritor. Un elogio al quehacer creador y un recordatorio de porqué es necesario el arte, y es que en el transcurso de la pieza los artistas nos cuentan datos curiosos, coincidencias, reflexiones sobre la vida y el hombre, sus dudas y sus miedos, una manera más de mirar el mundo y, entre todo esto, estos datos nos remiten al trabajo del creador un personaje con un tarea aparentemente sencilla pero que resulta la más compleja: la labor de “retratar el mundo no como lo vemos ni como es, sino como se nos presenta en los sueños

Fotografías de Paola Guzmán

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *