FICM16: ‘Leona’ – Isaac Cherem
Cine

FICM16: ‘Leona’ – Isaac Cherem

Por: Alejandro Jiménez

‘Leona’ es el título de la ópera prima del mexicano de 26 años Isaac Cherem que debutó en la edición número 16 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

Durante los primeros minutos de la película somos participes de cómo una joven es sumergida totalmente en las ‘aguas vivas’ de la Mikve: baño ritual judío. En aquella escena íntima y femenina vemos entre todas las participantes por primera vez a Ariela (nombre de origen hebreo, variante femenina de Ariel, cuyo significado es ‘León de Dios’) personaje sobre el cuál se desarrolla la totalidad del filme. Ariela tiene 25 años, es judía, vive en la ciudad de México y, a pesar de las constantes discriminaciones y condescendencias por parte de su familia y comunidad judía profundamente conservadora y hermética, se dedica al arte mural. Un día conoce a Iván, un joven goy del cual se enamora (probablemente el único hasta entonces con el que siente una conexión sentimental real) y decide formar una relación.

En principio la película (narrada aristotélicamente en su totalidad) parece plantear el mito de los amantes a los que el Destino (en mayúscula) impide realizar su amor. La familia de Ariela y la comunidad a la que pertenece reprueban totalmente su relación al punto de marginarla completamente, ella, incapaz de enfrentarse directamente a su familia y sus principios religiosos, opta por ocultar esta situación a Iván, que termina por cansarse del aparente misterio de Ariela y
la negativa por presentarlo a su familia, lo que hace que su relación conforme pasa la película se desgaste cada vez más hasta el punto de su rompimiento. Es entonces cuando Ariela se enfrenta espiritualmente a una paradoja: aceptar lo que su realidad religiosa le permite en terrenos amorosos (es decir, tratar de salir con jóvenes judíos que pertenecen a su comunidad para casarse y continuar con una tradición familiar/religiosa) también es aceptar no reconocerse a ella misma
en esa realidad.

La película retrata el proceso de ‘despertar a la vida’ de una joven cuya formación religiosa no le permite desarrollarse como ella quiere. Después de un tiempo, al final del filme, se encuentra nuevamente con Iván en una fiesta y al estilo de La Vie d’Adèle (Kechiche, 2013), descubre que éste ya no puede corresponder su amor, por lo cual se marcha entre la lluvia (acaso una forma simbólica de llanto). Al llegar a su departamento, sola, se despoja de sus ropas mojadas y se
sumerge en la bañera. La bañera como el agua de la Mikve simboliza un tiempo de transición desde un estado espiritual a otro que engendra en esencia propia la habilidad de revelarse a sí misma y al mundo su potencial completo. A partir de ahora llamémosla ‘Leona’, Ariela no responde más.

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