Limeranza al ritmo del bolero
Danza

Limeranza al ritmo del bolero

Por: Carolina Gaspar

La noche del sábado 6 de octubre tuvo lugar en el Teatro Degollado la apertura de la vigésimo primera edición del Festival de danza contemporánea Onésimo González. La pieza inaugural estuvo a cargo de la compañía nacional Apoc Apoc, quiénes, lograron cautivar al público con una puesta en escena multidisciplinaria.

En código bolero: la dulce limerencia, bajo la dirección de Jaime Camarena, presenta como dúo de elementos nostálgicos la radio y el bolero, dispuestos como material interpretativo para los cuerpos en escena, en los que el despecho, la sensualidad y el enamoramiento se hacen presentes mediante las secuencias coreográficas y expresiones gestuales.

El deleite visual está presente desde el primer momento en el que uno aprecia el escenario, pues las series lineales de luces dispuestas en diversos niveles van dando vida a la atmósfera que destaca el aspecto romántico y sensual. En la primer imagen que se nos muestra, los intérpretes se van integrando; se les ve agrupados en una esquina y poco a poco dos de ellos se trasladan al centro donde, partiendo de una pose sugerente, comienzan una secuencia de movimientos.

A partir de ese momento el público es llevado a “La hora del bolero” un programa radiofónico dirigido por un locutor que se encarga de agregar tintes humorísticos a la pieza, mientras da seguimiento al repertorio que incluye canciones de Bola de Nieve, Lucho Gatica, Benny Moré, José Antonio Mendez y Toña la Negra. Con alternancias de música en vivo y efectos de frecuencias sonoras que percibimos los radioescuchas, el cuerpo coreográfico se da a la tarea de dar vida a las letras de este género musical, con números de solistas, dúos y secuencias en grupo los bailarines dotan de vida y movimiento el amargo sabor de un despecho, el dolor de la herida y el ardor del enamoramiento.

Apoc Apoc presenta una obra que suma elementos teatrales, dancísticos, poéticos, visuales y sonoros, que teniendo como eje central una temática del imaginario colectivo como lo es el amor, hacen que el espectador se pueda identificar fácilmente con la pieza, a la vez que la dotan de atemporalidad. La utilización de diversos lenguajes sin duda llega a conmover y es que por un lado el género musical llega al afecto de los amantes de todas las épocas. Y por otro la ejecución de los bailarines que no deja lugar a duda del dominio de la técnica, mantiene una constante energía, fluidez y personalidad que dan a cada interpretación una resignificación a las historias narradas en las canciones. Los cuerpos limerentes hablan con cada movimiento sobre el escenario, nos muestran desde otra perspectiva cómo habla un despechado esperando ser correspondido, y al contacto entre ellos destacan los albores de la pasión desenfrenada.

La noche concluyó con los aplausos incesantes del los asistentes que se dieron cita para el inicio de este festival, que durante los próximos doce días continuará con las distintas actividades dentro y fuera de la ciudad.

Fotografías cortesía de la Secretaría de Cultura de Jalisco

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