Hacía un ruido en un idioma propio
Artes Escénicas

Hacía un ruido en un idioma propio

No todo son libros en la FIL 2017 y ayer, miércoles 29 de noviembre de 2017, en el LARVA se presentaron dos propuestas escénicas importadas desde Madrid, la ciudad invitada a esta magna feria: Un idioma propio y Hacía un ruido.


Un idioma propio

Se proyectó el cortometraje documental Flor no-nada del director español Daniel V. Villamediana, el cual cuenta la historia de Minke Wang, un poeta nacido en China que tuvo que emigrar a España a los diez años debido a las políticas comunistas de su natal país. Este es un documental íntimo, grabado en su mayoría con cámara en mano y muy cerca de los protagonistas. Sin embargo es totalmente observacional, contemplativo y no se excede en el uso de entrevistas.[1]

Después de la proyección, Minke Wang bajó de entre la audiencia para charlar con el público. Habló sobre todo de su familia y de lo disruptiva que resulta una situación de migración, anclado sobre todo en el idioma, pues, de acuerdo con él, siempre supo que iba a terminar siendo escritor:

El idioma español era un inmigrante en mi cuerpo

Minke no pudo adaptarse tan fácilmente a este enorme cambio y su marco cognitivo se rompió: ¿qué significan realmente las palabras?, ¿no podemos usarlas simplemente por su tono, por su textura, por sus frecuencias? Estas son algunas de las preguntas que Wang se hizo durante su proceso de aprehensión de un nuevo idioma.

De modo que su experiencia nos invita a cuestionar el uso del lenguaje, su significante y a utilizarlo como “material plástico”, ¿qué pasa cuando cambiamos el significado de las palabras, cuando lo rompemos, cuando lo reinventamos?

Al final, creo que esta charla también logró de alguna manera romper mi marco cognitivo, cuestionar el significado y por tanto, el uso que le damos a las palabras. Es decir, ¿las palabras se reducen a su significado?, ¿no son más poderosas que eso?, ¿qué podría pasar si utilizamos las palabras por su cacofonía, por su plasticidad, por su textura?, ¿qué pasa si las rompemos?


Hacía un ruido

En este mismo sentido giró la segunda presentación de la noche. María Salgado y Fran MM Cabeza de Vaca nos hablaron un poco de su proyecto de investigación que llevaron por varias ciudades de España. Hacía un ruido detona cuestionamientos similares a los que plantea Wang: ¿las palabras tienen dueño?, ¿qué pasa cuando unimos/seleccionamos un montón de palabras que juntas no tienen sentido (racional)? Es decir, ¿qué pasa cuando lo que queremos generar en el espectador no son preguntas sino sensaciones?

Con composiciones hechas a partir de “ruidos” generados cotidianamente en distintos espacios de la ciudad, Fran utiliza estos fragmentos para contar historias. Historias que no necesariamente tienen un receptor lógico/racional sino un destino sensorial, un detonador de emociones. La plasticidad de nuestra cotidianeidad, los agudos, los graves, la fusión de sonidos que normalmente catalogamos como “ruido” nos cuentan algo, nos hacen sentir, nos sensibilizan.

María, por su parte, nos recitó algunos poemas que van en la misma dirección, la energía, la ruptura que tenemos cuando no logramos “entender”, cuando no nos hablan en un sentido racional sino en una lógica sensorial. Además los insumos, la materia prima de estos poemas no son hasta cierto punto propios, sino que María los toma de distintas fuentes: revistas “del corazón”, conversaciones “ajenas”, historias/leyendas transmitidas de manera oral, la verborrea de la ciudad, etc.

Lo que pasa cuando se fusionan todos estos elementos es genial, sobre todo en voz de María, la energía, el ritmo, la dicción, las texturas y las sensaciones que generan realmente son impresionantes. Sobre todo rescatables porque son honestas, no pretende “cambiarnos el mundo”, ni aleccionarnos, sino hacernos sentir, rompernos, dejar de comprender y comenzar a sensibilizarnos ante un mundo extremadamente racional.

Al final, la velada fue sumamente íntima, pues el último acto terminó lo más cercano a la audiencia posible. Gracias a Minke, María y Fran por compartirnos su trabajo, sus historias, sus sensaciones, su energía. Para cerrar, me gustaría transmitirles un par de preguntas que se detonaron en mí a partir de esta experiencia: ¿cuáles son los límites del lenguaje?, ¿hasta dónde llegan las palabras?


Para los que quieren más:

[1] Si te interesa saber más al respecto de este cortometraje, aquí puedes ver un pequeño fragmento:

Programa FIL 2017

Link al proyecto Hacía un ruido

Link a la página de María Salgado

Link a la página de Fran MM Cabeza de Vaca

Un simple tejedor de chaquetas mentales.

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