La incoherente e inexplicable razón de la existencia
Artes Visuales Plásticas

La incoherente e inexplicable razón de la existencia

“Paisajes Graves”
Artista: Humberto Ramírez

Qué bonito el momento de estar frente a una obra de arte. Como todo, es un proceso, y una vez que se da un paso, no se puede volver al estado primigenio.

Todas las obras tienen un punctum, ese momento en el que “hacen click” con nuestras experiencias, bagaje cultural… y se convierten de un objeto o una puesta en escena a algo con sentido para nosotros. El punctum puede estar en la descripción de la obra, en su música, en la presentación del artista, nunca se sabe de dónde saldrá este “veinte” que nos cae. Pero, al menos para mí, es la mejor parte de la experiencia del arte.

“Paisajes graves”, del artista plástico Humberto Ramírez, es una instalación de un pasamanos infantil rojo en un cuarto demasiado pequeño para contenerlo. Y en la descripción de la obra se habla del concepto que Humberto tomó como base para desarrollar esta pieza.

Humberto nos comparte un escrito en torno al “zumbido del mundo”, de Juan Palomar. Dentro de él se nos presenta uno de los misterios a los que cualquier persona de cualquier época se puede enfrentar, que es el sonido constante y omnipresente de “un zumbido”. La ausencia del silencio total que presenta como característica inasible el planeta Tierra.

Puede ser un incomprensible mensaje desde lo más hondo del cosmos. Puede ser una nube sónica y omnipresente generada por las incesantes comunicaciones y contaminaciones que envuelven al planeta. También podría ser la advertencia del desarreglo general que el hombre ha provocado en la tierra. ¿Viene desde el espacio? ¿Llega desde los antros terrenos? ¿Anuncio de catástrofe, preludio a la maravilla? Nadie parece saberlo.

Sobre este constante cuestionamiento que nuestro cuerpo ha normalizado, Humberto Ramírez trabaja sobre la incertidumbre que toca la puerta de lo absurdo e imposible, como lo es un pasamanos rojo volteado dentro de un cuarto. Distorsionado e incoherente.

Y así como el zumbido nos ha hecho, nos cambia y nos forma, sin saber a ciencia cierta cómo; al igual que no sabemos siquiera si nuestra existencia sería posible sin el constante retumbar de éste. Así, Humberto distorsiona y despoja de su significado a objetos que “racionalmente” funcionan de otra manera.

La instalación estará hasta el 9 de septiembre en Artere-a (Justo Sierra 1828).
Las visitas son con cita previa al teléfono 3311124979, con Omar Guerra.

Volteo hacia arriba cuando paso abajo de un árbol, tengo palabras favoritas para pronunciar, leer y escribir. Me gusta la cultura callejera: la que se escucha en una conversación ajena, o en la mezcla de géneros de un músico local.

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