Power Ballad: deconstrucción escénica
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Power Ballad: deconstrucción escénica

Future Husband es una compañía intercultural que busca propiciar otro tipo de reflexión en escena. Esta vez, Julia Croft, artista escénica neozelandesa, presentó su obra ganadora de la Fringe – New Zeland, Power Ballad. El título fue la introducción a la temática, pues se tomaron conceptos pop para deconstruirlos y re-significarlos.

La deconstrucción se lleva a cabo evidenciando las ambigüedades, las fallas, las debilidades y las contradicciones de una teoría o de un discurso. Lo deconstruido, en este marco, queda desmontado o deshecho.

Al desmontar la estructura del lenguaje que utiliza un texto, sus diversas significaciones quedan expuestas. La deconstrucción demuestra, en este marco, que existen múltiples lecturas posibles.

Puede decirse que la deconstrucción se encarga de revisar los conceptos con la intención de descubrir el proceso histórico y cultural que subyace a ellos. De esta manera se puede demostrar que la claridad aparente de un texto no suele ser tal.

Tomado de: http://definicion.de/deconstruccion/

Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género.Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género. Género.

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Son sólo palabras. Pierden su sentido en la repetición y en una constante repetición histórica. Imagina entonces el sentido que pierden para la mayoría. En ese loop eterno en donde, como sociedad, naturalizamos la violencia y la opresión, obras como Power Ballad nos hacen vaciar la vasija de significado de esos conceptos para rellenarlas con una discusión sincera y reflexiva.

Dividir los conceptos en sentimientos hechos hace replantearse el papel que toman cosas como el arte o el dinero en nuestras vidas. Y entonces con esa perspectiva, pensar ¿el patriarcado lo siento o lo hago?, ¿de qué lado de la violencia me encuentro?

El foro de presentación, Sísifo: Teatro de la Sagrada Terquedad, fue clave en el tipo de conversación que se quería entablar. El espacio es íntimo al grado de la inmersión total del público. En escasos metros cuadrados una obra así de cruda y experimental deja al espectador salpicado del “laboratorio” del artista, pues se vuelve parte de la línea de pensamiento y deconstrucción que lleva la artista.

No pueden decir que no se les advirtió desde el inicio. Pues el tema de deconstrucción está presente desde el inicio de la obra. Social y antropológicamente tenemos significados utilitaristas enlazados a los objetos cotidianos. Y al ver que Julia tomó un micrófono y lo usó para todo menos para hablar o cantar, nos dio pie a que, para continuar con la obra, tendríamos que deshacernos de los paradigmas que llenan los acuerdos sociales de qué comportamientos, usos y significados deben tener las personas, géneros, objetos y conceptos.

Volteo hacia arriba cuando paso abajo de un árbol, tengo palabras favoritas para pronunciar, leer y escribir.
Me gusta la cultura callejera: la que se escucha en una conversación ajena, o en la mezcla de géneros de un músico local.

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