Entrevista: Tomi Soko (pt. 1)
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Entrevista: Tomi Soko (pt. 1)

Entrevistamos a Tomi Soko, artista circense de Buenos Aires que se presentó en la última edición del Festival Internacional de Circo Periplo con su show La Ceremonia. Pudimos platicar de la industria del circo, de su carrera y de sus proyectos actuales.

Ésta es la primera de dos partes de la entrevista, donde nos platicó a fondo
su búsqueda artística y su proceso creativo en su show, La Ceremonia.

Tomi es argentino, ha estudiado en Francia por un largo tiempo y ha crecido como artista en ambos continentes. En cuanto a la carga histórica que tiene como latinoamericano, le preguntamos si había alguna influencia de ella en sus creaciones.

Sí veo que en Latinoamérica -y bueno, en todo el mundo- hubo y hay procesos donde los líderes políticos y religiosos ocuparon un lugar muy preponderante al punto de convertirse en símbolos objetivados en una imagen y una concepción de La Verdad.
Más allá de si estamos de acuerdo o no con las acciones que tomaron, hay algo de ello de lo que a mí me interesa hablar en La Ceremonia que es el problema del ascenso de estos “héroes” y símbolos que se presentan como guías capaces de conducir a las masas.
Encuentro ciertas contradicciones en este tipo de construcción que llevan adelante los poderes: lo veo como un avance retrógrada a largo plazo para la reflexión propia de una sociedad. Porque creo que cada uno debe hacer una mirada hacia adentro y en colectivo, los conceptos que caen de arriba y del cielo los veo efectivos a corto plazo, pero en una construcción prolongada en el tiempo, siento que anulan la producción colectiva y autónoma de conocimiento. La acción frente a la vida queda supeditada a la mirada de líderes que ocupan roles paternalistas, que abrazan y guían a las masas.
Lo siento, pero esto, si bien puede resultar muy atractivo y romántico, no me resulta constructivo, siento que destruye la autonomía individual y colectiva.

“Que el símbolo del héroe no se coma la reflexión de la mayoría.”

Como artista, Tomi se ha ido encontrando con las temáticas que quiere abordar y se le presentan, ya sea en la planeación o en el escenario. Su búsqueda artística se ha ido resolviendo por las disciplinas en las que se va especializando.

Durante los seis años de formación, y más en la última etapa en Francia, probé de todo, […] había algo de la estética del poder que me interesaba y en escena salía solo.
Después, en la búsqueda artística con los malabares, empecé a crear una gestualidad que se me hacía muy próxima a la discursiva. Me lo decía la gente: ‘parece como si estuvieras hablando mientras malabareas’.

La primer fuente de inspiración que tomé fue la militancia. Es una estética que me interesa mucho: con sus energías, con los estados que te provoca, querer defender una idea a muerte. En un momento decidí irme más hacia el circo, dejar de lado la militancia estudiantil, porque me encontré repitiendo ideas como un casette; que las estaba defendiendo por el mero hecho de no perder contra un oponente. En una discusión política como que tienes que afirmarte a tu ego, por más que no sepas nada, para no perder posición frente a tu “adversario”. Decidí tomar el camino del arte, del circo, porque sentía que podía transmitir lo que necesitaba decir frente al mundo de una manera mucho mas genuina y verdadera. Por otro lado, la indignación que tengo frente al mundo. Si bien, yo creo mi burbuja y estoy contento en esa burbuja, cada tanto me viene una indignación de que el mundo va hacia lugares muy decadentes y yo necesitaba hablar de eso.

“En un momento la compañía de circo se llamaba circurgente porque era urgente hablar de ciertas cosas.”

La exploración artística de Tomi lo ha llevado a vivir casi todas las disciplinas de circo: trapecio, parado de manos, malabares, aéreos… también la dramaturgia del teatro y el movimiento de la danza. Cada paso ha sido una herramienta más para su proceso de creación y la transmisión de mensajes desde el escenario.

Lo que me aporta es poder interpelar al público desde distintos ángulos:
El circo me permite la metáfora, porque el circo es un lenguaje popular que le llega a todo el mundo y es destreza pura. Entonces yo -en la imagen interna que tengo mientras malabareo en este espectáculo- soy una persona que está dando un discurso, se está refiriendo a su audiencia, pero a través de las pelotas. Esta parte me permite plantear una manera de discurso pero de otro lugar que no necesariamente el público tiene que entender, pero sí lo va a interpretar igual porque se crea un efecto visual, porque se crea algo muy atractivo: que es algo extra cotidiano.

“El circo me permite generar una poética propia
del discurso que atraviese al espectador desde distintos ángulos,
es la cualidad principal de este lenguaje artístico.”

El movimiento me permite plantear una línea de evolución del personaje, donde yo me presento con un cuerpo más formal; más rectilíneo. Y la premisa es: cómo ese cuerpo formal, cuando empieza a entrar en decadencia, se empieza a desestructurar.

“La obra transcurre en el cuerpo, donde yo puedo plantear la dramaturgia
y la línea de evolución del personaje.”

Si bien es bastante surrealista, el texto a mí me permite lograr estados emocionales que me interesan mucho porque me generan una intensidad que le puedo transmitir al espectador.

“Con el cuerpo estoy en algo más performático,
pero cuando hablo se agregan otros rasgos al personaje
que le dan más tridimensionalidad.”

Todo lo que es la comicidad, es lo que me permite alivianar un poco la obra. Porque si no, se volvería muy densa. También lo que me interesa en la comicidad es que el espectador vaya a un lugar muy denso, y de repente se ría, entonces eso hace que las emociones se compriman y se descompriman.

“Me interesa ir guiando al espectador en ese viaje emocional.”

Y al final, la escenografía y las luces, me permiten crear el propio universo de este hombre: ¿cómo es su propia institución del poder, su poética del poder? Así juega toda la gama de colores: las luces el vestuario. El movimiento, los símbolos, las imágenes y el texto.

La Ceremonia es el título del show que ha llevado a Tomi a presentarse en Guadalajara, Chiapas, la Ciudad de México y Querétaro, en este paso que ha tenido en la república, y ha sido un show que se ha ido construyendo desde sesiones de improvisación en Buenos Aires.

Foto: Sombra Emergente

Volteo hacia arriba cuando paso abajo de un árbol, tengo palabras favoritas para pronunciar, leer y escribir. Me gusta la cultura callejera: la que se escucha en una conversación ajena, o en la mezcla de géneros de un músico local.

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