Circo Danza

Talento mexicano y ¡mucho FICHO!

Once artistas mexicanos fueron los finalistas para presentar su acto original en el Tercer Concurso Nacional de Circo de Creación dentro del Festival Internacional de Circo y Chou de México.


El talento circense mexicano tuvo la oportunidad de presentar actos de creación original frente a un jurado internacional la noche del lunes 23 de noviembre en el foro del LARVA

Con una combinación de expresión artística en el aire y en el suelo, Eduardo Emmanuel García Torres presentó su número de mástil volante. Vestido como un guerrero, conquistó el tuvo aéreo que al mismo tiempo lo sostuvo y se permitió enredar con el cuerpo del artista.



Con un traje y un acto de folclor mexicano,
concretamente bajo las tradiciones del
Estado de Nayarit, Germán Emiliano Cedillo
demostró un poco de su experiencia
como danzante al combinar el baile tradicional
de Nayarit con un acto de devil stick con machetes.

Así compuso el segundo número de la noche,
mezclando un poco de cultura mexicana
con las artes circenses y escénicas de la noche.



Como parte del jurado, se encontraban presentes invitados por parte del festival FICHO que forman parte de la industria del circo contemporáneo en México y otros países. Ya sea por ser artistas participantes o fundadores de compañías de circo, o periodistas culturales.

José “Le Petit” Duarte presentó un acto en cintas volantes que invitaban al espectador a sumergirse en la bella danza que vive un artista durante la ejecución de su arte. Con altos y bajos, el cuerpo de “Le Petit” Duarte aumentaba la frecuencia de la onda que nos movía a todos desde nuestros asientos.

“Le Petit” Duarte fue el ganador del Segundo Lugar del Concurso, un cheque de $3,000 pesos y una escultura de dos artistas plásticos tapatíos fueron sus preseas, a parte de la ovación y aplausos del público por su gran acto.

Con su acto de clown, el súper héroe Super G, divirtió a asistentes y sinodales entre que iba y venía por el espacio del foro. Guillermo de León Keijzer se entretuvo con clavas mientras las pasaba de una mano a otra, con diferentes técnicas y estilo.


Edgar Lafarga Loreto presentó uno de los números más emotivos de la noche, sobre la cuerda lisa fue desprendiéndose de todo lo que lo ataba al piso. Iba arrancándose partes de él mientras más avanzaba en su viaje a lo más alto de su instrumento. Un virtuoso de la cuerda lisa mostró su fuerza y técnica sin separarse de la emoción que atravesaba su acto.

Edgar Lafarga Loreto fue el ganador del premio Periplo, otorgado por su director Juan Méndez, que fue uno de los dos premios especiales que se dieron a parte de los tres primeros lugares. Con este premio, Edgar podrá entrenar con la compañía Periplo por una semana y se podrá presentar con su acto en su foro.


El ganador del primer lugar del concurso y $5,000 pesos. Humberto Jiménez Ríos presentó “Kalambres”, un acto que mezclaba clown, equilibrio en alambre flojo, malabar y antipodismo. Cada vez que hacía reír al público, aumentaba la dificultad de su disciplina, y así fue escalando hasta encontrarse con fuego a sus pies mientras se balanceaba sobre su espalda en el alambre.


José Antonio Ruiz Morales fue el único de la noche en subirse al trapecio, que además utilizó como herramienta para doblar su cuerpo de maneras inimaginables. Su número estaba dedicado a las víctimas de la violencia en el país. Tuvo escenas viscerales que expresaban ira e impotencia, para terminar con el eco de la frase: “Me da rabia que digan que ya se hizo justicia“.


Como contra propuesta a la pesadez del acto pasado, Marianna Mancebo mostró con delicadeza una coreografía en suelo y aire ayudada por música clásica en piano y cintas aéreas. 

Desde Chihuahua, la compañía Tia Tro dibujó líneas entre el raciocinio y la alegría de la locura. De un lado de las tiras de precaución tenías permitido hacer todo: malabares, clown, mano a mano… del otro lado… podías mirar.

La compañía Chihuahuense fue la ganadora del segundo premio especial, por parte de la compañía de CDMX Cirko de Mente. Tendrán una semana de residencia en su compañía más la presentación de su acto.


Ganadora del tercer lugar del Concurso Nacional, Nancy Luna conquistó al público con una coreografía en aro aéreo que desenvolvía todas las emociones que se entrelazan y compactan cuando se está enamorado. Euforia, paz, desesperación y alegría eran algunas de las emociones que empujaban a Nancy y le daban vuelo mientras se balanceaba en el aire.






Para cerrar la noche, el dúo
de mano a mano Dúo Oscilante
rindió tributo a la celebración 
de Día de Muertos con una
coreografía de contorsión, 
danza y mucho apoyo vertical
entre las sombras y luces que,
como la vida, les daba el foro.








ÁLBUM DE FOTOS





Volteo hacia arriba cuando paso abajo de un árbol, tengo palabras favoritas para pronunciar, leer y escribir. Me gusta la cultura callejera: la que se escucha en una conversación ajena, o en la mezcla de géneros de un músico local.

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