Música

¡Colindan!

San Juan Project, con una trayectoria de más de cinco años, encendió el C3 Stage como una antorcha sumergida en gasolina. El viernes 25 de septiembre seguidores de la banda tapatía se reunieron en el recinto sobre Vallarta. A montones no dejaron de entrar por la puerta de ingreso desde las 9pm hasta las 12 de la noche.

Hubo dos bandas teloneras, un DJ y mucha espera previa a los trompetazos de San Juan Project. La gente se empezaba a conglomerar a lo ancho de la pista, cada uno sosteniendo en una mano un trago y atendiendo con la mirada lo que sucedía en el escenario.

DJ Billy esperaba a los asistentes ya rasgando su tornamesa sobre el escenario cuando a éstos se les abrieron las puertas de ingreso. Mezcló música como un alquimista con las múltiples interfaces a su alcance. El público respondió positivamente al hombre orquesta que se postraba a metros de ellos, poniéndolos de buenas y amenizando la espera para bailar con la banda predilecta de la noche.

Después subió al escenario la agrupación “de rock con voz de hip hop” Vaquero Negro. Los cuatro integrantes se adueñaron de las tarimas para embestir al público con sus marcados ritmos, los que llenaban con frenéticos solos de guitarra de rock y adornaban con letras con temáticas que llevaban desde la soledad a la indignación social.

Entre su repertorio contaron con músicos invitados, como el trompetista de SJP, Arturo de la Torre y en otro momento la cantante Gabriela Sandoval: con quien realizaron un tributo a la gran Whole Lotta Love de Led Zeppelin, poniéndole su sello con versos cantados en rap y agudos casi irreales de la cantante.

Ya con una atmósfera en común que rodeaba el oscuro bodegón y una cortina de luces, Colores Santos tomaron los instrumentos que ya esperaban por ellos en el escenario. Con su propuesta de rock suave, la banda que cumple cuatro años de trayectoria en 2015, compartió su música a la masa tapatía del otro lado de las vallas en un lapso de poco menos de una hora.

Entre más se anedraba en la profundidad de la noche, el piso vibraba con más potencia, sólo esperando el acorde que diera inicio a lo que todos estaban esperando.

Cercana la 1 de la madrugada, los Arturos estaban ya con los pies sobre el escenario. Acompañándolos tenían un bajo eléctrico, dos trombones, una tuba, batería y un juego de percusiones. Mientras que el dúo  de la Torre y Lamadrid tomaban sus lugares con trompeta en mano y tras los teclados (cuando no se enroscaba dentro del thalí de la guitarra) respectivamente.

San Juan Project estaba en casa, y los pulmones del público: fusionados en sólo un par que se comprimía al gritar su nombre, lo sabían.

Con los primeros sonidos de nu jazz, la gente no pudo evitar comenzar el baile. Los fuertes ritmos de hip hop inyectaban energía a los cuerpos en la pista, y las frases de ritmos latinos hacían que las caderas de los asistentes se movieran de un lado a otro: yendo y viniendo de una pareja a la otra. Cada cuerpo pareció encontrar su espacio de baile vital en medio de la muchedumbre, que no resultaba difícil, puesto que en cuanto sonó el primer trompetazo de Arturo de la Torre, todos se volvieron amigos.

Así pasó la siguiente hora y fracción, en que el C3 Stage reventaba de energía, casi moviéndose al mismo son, siguiendo el ritmo de los vivaces sencillos de Sin Miedo y Con Respeto, disco nuevo de la agrupación.

Entre la gente que se apretaba y separaba conforme el ritmo lo marcara, se podía encontrar a grandes y chicos de todos los grupos sociales: colindando en un sólo acontecimiento. La propuesta musical de San Juan Project fomenta eso: mezclando armónicamente jazz, ritmos latinos, hip hop y electrónica. Toma lo mejor y más fuerte de estos géneros para crear algo completamente nuevo, disfrutable para todo tipo de público y que al mismo tiempo los invita a ahondar en el jazz puro, la electrónica pura, el hip hop y el rap o a un baile con música salsa.

Volteo hacia arriba cuando paso abajo de un árbol, tengo palabras favoritas para pronunciar, leer y escribir. Me gusta la cultura callejera: la que se escucha en una conversación ajena, o en la mezcla de géneros de un músico local.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *