Circo

Primera Noche de Circo: Gala PERIPLO

El viernes 19 de junio a las 20:30 hrs, el Festival Internacional de Circo realizó su primera gala homónima: la Gala Periplo tuvo casa llena, con cirqueros, empresarios y público en general ocupando sus más de 200 butacas.

Con la cálida recepción, característica de los integrantes y staff del Festival, el LARVA abrió sus puertas y dio la bienvenida al público, que previamente hacía fila sobre la calle de Ocampo llegando hasta su esquina con Av. Juárez. Ya sentados en palcos, gradas y sillas plegables, los gritos de ánimo y emoción se escucharon en respuesta a la última llamada, la que daba por iniciado el espectáculo.
El primer número de la noche fue de Nancy Luna, quien con su leotardo aguamarina mezcló un par de acrobacias en el piso antes de subir al aro aéreo para jugar con él entre las luces y humo del escenario. Con una sonrisa siempre en la expresión de su cara, Nancy recorrió el aro de arriba a abajo haciendo giros y esbozando figuras con las piernas.

En seguida el presentador y fundador de Risaterapia A.C., Andrés Aguilar, dio a conocer el segundo acto. El malabarista francés, Cyrille Humen subió al escenario con su material para llevar a cabo una coreografía de poi. Ya había mostrado su destreza y disciplina en los seminarios que impartió. Y alumnos y admiradores pudieron sentir el ritmo con el que desarrollaba las secuencias de malabarismo que tenía preparadas para la noche. 
La música que lo acompañaba tenía un pulso marcado, guiado por lo que parecían instrumentos de percusión prehispánicos, con un sonido de gotas de agua que iba de acuerdo con los movimientos pesados -como que caían- del francés.

El primer número de la gala presentado en pareja fue el de Dúo Cardio, compuesto por Solene Albores y Rodrigo Altesor, quienes son parte del elenco del Circo Atayde.
La pareja de acróbatas recorrieron las tarimas realizando piruetas mano a mano y arrancando gritos y aplausos del animado público, que sabían de la dificultad y fuerza que implica cada movimiento. 
Ambos acróbatas impartieron talleres a los interesados durante la semana del festival, por lo que existía un lazo más fuerte de empatía con los circenses.
Entre risas, causadas por Andrés Aguilar, se fue desplegando en el área del escenario del foro LARVA una soga diferente a la cuerda lisa: era gruesa y emplasticada, aparte de que no estaba colgada de extremo a extremo, sino que parecía enredada, haciendo pliegues en la parte alta y después cayendo hasta el piso.
Andréa Peláez, exponente del circo mexicano contemporáneo y directora de la compañía circense del DF “Cirko de Mente AC“, escaló sobre su herramienta de trabajo. 
Música misteriosa y poca luz en escena fueron el ambiente que acompañaron la coreografía de la talentosa bailarina. Con un traje casi todo de cuero y cabellera suelta y alborotada, Andréa hacía nudos alrededor de su cuerpo con movimientos lentos y oscuros.
Después de la misteriosa coreografía de Andréa Peláez, el carismático dúo de Chloe Sommers y Thom Wall (Estadounidenses) llenaron de risas y suspiros el foro.
Una trama fluida se desarrolló entre la pareja, en la que el pobre Thom Wall huía de la coqueta y demandante Chloe Sommers. Grandes sonrisas y los ojos pícaros de la acróbata ataron al público como con un lazo que los mantuvo atentos a todos los movimientos del dúo. Mientras jugueteaban con estos papeles, Thom y Chloe se turnaban para saltar el uno sobre el otro: el primero subía a las caderas de la segunda o en viceversa: Chloe se sentaba graciosamente sobre los hombros del fuerte acróbata.
Todo esto lo hicieron al mismo tiempo que se paraban de manos o giraban y a parte mantenían la coordinación controlada de jugar con dos raquetas de Paddle Ball

El último acto de la noche, y probablemente el que se llevó más aplausos por la cantidad de asistentes parte de esta compañía local, fue la de los dos integrantes de Circo Dragón: Roberto Ramírez y Kimberly Velázquez.
Se iluminó el trapecio que colgaba sobre el escenario, y con la luz se fue aclarando el panorama con instrumentos en una esquina del estrado. Tres músicos subieron a tomar su lugar y comenzaron a la par con los diestros acróbatas, que se movían para arriba y para abajo del trapecio como si no estuviera a más de dos metros de altura. 
La química entre el dúo era palpable, y la música daba énfasis y tensión en los momentos de caídas y giros peligrosos. Con gran profesionalismo, los integrantes de Circo Dragón desarrollaron su número. Mientras Roberto Ramírez servía como extensión del trapecio, Kimberly Velázquez escalaba sobre él -y con su ayuda- para estirarse a lo largo de la soga que los detenía, enredarse en un gran nudo corporal con su compañero, o dejarse colgar un poco más cerca al piso.

Finalmente, entre aplausos y aclamación del público -ya de pie-, los nueve acróbatas, los tres músicos, y el presentador de la noche salieron a sonreír bajo los reflectores del foro LARVA. Con el logotipo de PERIPLO proyectado detrás y luces de colores reflejando la alegría y energía a flor de piel que todos sentíamos en la punta de nuestros dedos, los artistas agradecieron a la audiencia con una caravana grupal. 
Plenos y contentos, se les invitó a la segunda gala: la Gala de Clausura el sábado 20 de junio a la misma hora en el mismo recinto. Los boletos están a la venta en la taquilla del Laboratorio de Artes y Variedades (LARVA) a partir de las 19:00 horas.

ÁLBUM DE FOTOS

Volteo hacia arriba cuando paso abajo de un árbol, tengo palabras favoritas para pronunciar, leer y escribir. Me gusta la cultura callejera: la que se escucha en una conversación ajena, o en la mezcla de géneros de un músico local.

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